martes, 20 de diciembre de 2011

MANOS, CEREBRO Y ETICIDAD: EL RETO DE LA NUEVA EDUCACION (Celso Rivas Balboa) “HOGAR Y ESCUELA”

El hogar y la escuela devuelven las primeras orientaciones en la existencia del ser humano. El hogar tiene el valor de perpetuar la vida con los hijos. La escuela permite en toda su amplitud el desarrollo integral de las energías y la síntesis nominal de los esfuerzos que se requieren día a día.
El hogar y la escuela caracterizan el concepto de la justicia con la garantía de que todos sus derechos serán cumplidos. Los intereses individuales se amparan en esta misma garantía. Las diferencias sociales desaparecen al eliminarse la prepotencia ancestral.
Los privilegios y los abusos viven con la ignorancia. La ignorancia engendra la miseria. La ignorancia y la miseria son los extremos de una equivalencia. De ahí el valor de la escuela y la influencia importante que tiene el hogar en el desarrollo del niño o niña. Se desplazan la ignorancia y la miseria con la ilustración y el saber. Se unifican los privilegios y los abusos son la autonomía personal que amarga en la conciencia del concepto del propio valer. QUERER ES PODER. PODER ES SABER.
Los expositores, en su inmensa mayoría, entienden por enseñanza la aplicación mas o menos coordinada de un plan que se inicia con las primeras letras y termina en una especialización universitaria. De ahí las distintas fases que tiene esa fórmula. La escuela primaria enseña a leer, escribir y contar. La escuela secundaria, complementa esa enseñanza. Después los institutos y las universidades especializan los conocimientos, para darles una tendencia estrictamente profesional, con el ligero barniz, que da la sensación de una investigación científica acentuada.
La enseñanza tiene un doble aspecto: transmite el conocimiento y amplia la esfera de la gran variedad de las actividades que disciplina. De ahí el enunciado que es útil recordar cuando se define el querer con el poder y el poder con el saber. Si al iniciarse la vida se tiene esa enseñanza que logra acrecentar la influencia del hogar en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes, la justicia deslumbra el radio de acción de cada una.
Otra situación muy influyente en el aprendizaje es el hogar y la familia, ya que sin duda alguna son la base fundamental de una educación para toda la vida. Lo que nos e aprende en el hogar o no encuentra allí su reforzamiento es difícil, que sobreviva, tratándose de conocimientos, hábitos, actitudes y valores. Es por esto que la calidad del ambiente familiar debe ser enfatizado con el objetivo de obtener un mínimo de estabilidad, cuidado, afecto, protección, seguimiento, información y control, sin los cuales la escuela no puede tener mucho éxito. En especial, es importante insistir en la necesidad básica de pertenencia a un núcleo, reducido, pero muy definido de familiares. En nuestro medio se experimenta que las fallas de solidez en los lazos familiares y la ausencia, incomprendido por los infantes, es uno de los progenitores , lleva a una carencia patética de identidad, de pertenencia y de integración con la casa u hogar, que luego se convierte en una declarada no pertenencia a la comunidad y a la sociedad. En este sentido, una educación integral exige que se intente confirmar, solidificar y repensar la familia o el hogar como fuente de seguridad e identidad.

Carolina Carmona Salas Edi 2009

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